Publicado el

Técnicas de estabilización de suelos en las obras de bioingeniería del paisaje

Los materiales muertos o inertes y los elementos compuestos utilizados en las técnicas de estabilización superficial de taludes o laderas aportan un efecto inmediato de control de la erosión y de estabilización del suelo; si bien, es la vegetación, cuando sus raíces invaden y penetran a través de las capas del suelo, que le confiere una masa unificada y sólida a las técnicas de bioingeniería del paisaje.

El periodo de instalación de las técnicas de estabilización de suelos en las obras de bioingeniería del paisaje varía de acuerdo con la técnica y el clima de aplicación. Los componentes orgánicos y los inorgánicos aportan un efecto inmediato de control de la erosión y de estabilización superficial del talud. Cuando la vegetación se establece, las raíces invaden y penetran a través del suelo del talud, confiriéndole una masa unificada.

Con el tiempo, los componentes estructurales inertes disminuyen en importancia y el peso de la estabilización recae sobre la vegetación herbácea y sobretodo la leñosa al incrementar su tamaño y funcionalidad.

Técnicas de estabilización de suelos en las obras de bioingeniería del paisaje.

  1. Estaquillados
    • Descripción de la técnica. El uso de la técnica de estaquillado en las obras de bioingeniería del paisaje comporta la plantación de estacas o varas vivas en el terreno, con el fin de que éstas enraícen y se desarrollen en una planta completa. La técnica de los estaquillados crea una estera de raíces en el suelo, la cual lo estabiliza, reforzando y uniendo entre sí las partículas del mismo. Opcionalmente también se podrá valorar realizar los estaquillados con las estacas enraizadas procedentes de viveros especializados.
    • Aplicaciones. Estas técnicas pueden llevarse a cabo con efectividad en los casos siguientes:
      • Con esta técnica se consiguen estabilizar suelos de taludes con pendientes de hasta 35-40º.
      • Para fijar los materiales de revestimiento con geoproductos de ingeniería utilizados en las técnicas de protección superficial del suelo.
      • Para reparar pequeñas depresiones, que frecuentemente se encuentran encharcadas.
      • En zonas donde de manera natural no se restituya o donde se desee adelantar la colonización por medio de plantas del género Salix.
      • En los intersticios y grietas de las escolleras, muros o gaviones, de forma que se pueda asegurar que las estacas vivas conectan con la tierra del trasdós; como piquetas vivas en los revestimientos con geoproductos de ingeniería; en las fajinas, peldaños de leña, trenzados, etc. No tiene una buena aplicabilidad en suelos pedregosos y xéricos.

  2. Fajinas vivas
    • Descripción de la técnica. El uso de fajinas vivas en las técnicas de estabilización de suelos en taludes o laderas en las obras de bioingeniería del paisaje comporta la confección de manojos atados de ramas vivas cortadas de plantas leñosas, formando estructuras cilíndricas alargadas. Las fajinas vivas de estabilización se implantarán en zanjas dispuestas en terrazas siguiendo las curvas de nivel en el caso de pendientes secas, y en pendientes húmedas las fajinas de drenaje se implantarán formando ángulo para favorecer el drenaje y reducir la erosión superficial. La técnica de las fajinas vivas se puede combinar opcionalmente con las técnicas de los trenzados vivos o con la plantación de estacas o plantas enraizadas.
    • Aplicaciones. Esta técnica puede utilizarse con efectividad en los casos siguientes:
      • Protección contra los deslizamientos superficiales (30-60 cm de profundidad).
      • Reducción inmediata de la erosión superficial.
      • Reducción de una pendiente larga en una serie de pendientes cortas.
      • Drenaje de pendientes excesivamente húmedas.
      • Barrera de disipación de agua.
      • Con esta técnica se consiguen estabilizar suelos de taludes con pendientes de hasta 45º, dependiendo de la distancia entre filas y la estabilidad del talud.
  3. Lechos vivos
    • En el ámbito de la técnica de lechos vivos se distinguen tres tipos constructivos para la estabilización de suelos en taludes y laderas en función del material vegetal que se utiliza:
      • Lechos vivos de ramaje.
      • Lechos vivos de estacas.
      • Lechos vivos mixtos, de estacas con plantas enraizadas.
    • Descripción de la técnica. El uso de las técnicas de lechos vivos en las técnicas de estabilización de suelos en taludes, laderas y márgenes en las obras de bioingeniería del paisaje comporta la implantación en terrenos en pendiente de filas de ramas, estacas vivas o estacas con plantas enraizadas, recubiertas con tierra y capaces de emitir raíces adventicias. En la técnica de lechos vivos, el material vegetal se orienta de forma más o menos perpendicular al contorno del talud. La técnica de lechos vivos de estacas consiste en la implantación de estacas colocadas en filas en pequeñas terrazas excavadas en el talud. Por otro lado, la técnica de lechos vivos con estacas y plantas enraizadas consiste en plantar estacas y plantas enraizadas en pequeñas terrazas excavadas en la pendiente. La técnica de lechos vivos de ramaje y plantas combina las dos técnicas y junto con geoproductos a modo de transición de los diferentes niveles o terrazas con vegetación, constituye una técnica de refuerzo mecánico del talud muy resistente, con una puesta en obra similar al sistema de las tierras reforzadas.
    • Aplicaciones. Estas técnicas de lechos vivos pueden llevarse a cabo con efectividad inmediata en los casos siguientes:
      • Técnica adaptada para el control de la erosión y un refuerzo y estabilización de suelos en taludes y laderas con una pendiente elevada y abrupta, que presenten riesgo de deslizamiento.
      • En taludes con una longitud vertical grande, transformándola en una serie de taludes más pequeños, separados por aterrazamientos y líneas de vegetación escalonadas, aumentando la percolación vertical del agua y disminuyendo las escorrentías.
      • En los lechos vivos con estacas o plantas enraizadas es posible de incrementar el número de especies utilizadas en obra, permitiendo que se adapte al mosaico ecológico existente en las superficies trabajadas.
      • Al formar terrazas, retienen los elementos sueltos del talud y aportan un microclima favorable que ayuda a la germinación de las semillas y a la regeneración natural de la cobertura vegetal.
      • Con esta técnica se consiguen estabilizar suelos de taludes con pendientes de hasta 40º, dependiendo de la distancia entre filas y de la estabilidad del talud.
  4. Peldaños de leña
    • Descripción de la técnica. El uso de los peldaños de leña, en las técnicas de estabilización de suelos en taludes y laderas en las obras de bioingeniería del paisaje consiste en implantar estacas vivas en pequeñas terrazas excavadas en el talud, previa colocación de troncos de madera muerta preferentemente verde, y un lecho de ramas muertas de coníferas, que cumplen una función de armadura y drenaje. En esta técnica, el material vegetal vivo se orienta de forma más o menos perpendicular al contorno del talud. De entre las posibles variantes constructivas de esta técnica cabe destacar las intervenciones lineales continuas y las alternas, con tramos cortos de peldaños de leña y zonas sin protección que se alternan a diferente altura del talud.
    • Aplicaciones. La técnica de peldaños de leña lleva a cabo con efectividad inmediata un control de la erosión y un refuerzo y estabilización del suelo en pendientes:
      • Técnica adaptada para el control de la erosión y estabilización de suelos en taludes y laderas con una pendiente muy pronunciada y suelos inestables.
      • Reduciendo la longitud vertical de taludes grandes, transformándolos en una serie de taludes más pequeños, separados por aterrazamientos y líneas de vegetación escalonadas
      • Reforzando el suelo con ramas muertas de coníferas, a modo de armadura.
      • Reforzando el suelo cuando se desarrollan las raíces, impidiendo su desplazamiento o rotura.
      • Aportando estabilidad y permitiendo el establecimiento de la cobertura vegetal.
      • Aportando infiltración en lugares secos.
      • Aportando un microclima favorable que ayuda a la germinación de las semillas y a la regeneración natural.
      • No es una técnica apta para terrenos rocosos o con pendientes excesivas.
      • Con esta técnica se consiguen estabilizar suelos de taludes con pendientes de hasta 45º, dependiendo de la distancia entre filas y la estabilidad del talud.
  5. Trenzados vivos
    • Descripción de la técnica. La técnica de los trenzados vivos consiste en implantar ramas o varas vivas cortadas, trenzadas entre sí y sujetas a troncos de madera muerta, estacas vivas o también piquetas de acero en pequeñas zanjas excavadas en el talud. Opcionalmente, el trenzado vivo de ramas se puede complementar con la plantación de estacas o plantas enraizadas. La colocación habitual del trenzado vivo es de forma horizontal, siguiendo las curvas de nivel del talud, si bien, para incrementar la capacidad de drenaje del talud, puede realizarse la variante del trenzado vivo en diagonal.
    • Aplicaciones. Los trenzados vivos llevan a cabo con efectividad inmediata un control de la erosión, un refuerzo y estabilización del suelo en taludes y laderas:
      • Técnica adaptada para taludes que necesitan mantener un control del suelo superficial y la estabilización de pequeños deslizamientos con suelos inestables.
      • Reduciendo la longitud vertical de taludes grandes, transformándolos en una serie de taludes más pequeños, aterrazados por las filas de trenzados vivos.
      • Reforzando la estabilidad del suelo y reteniendo los elementos sueltos del talud, principalmente cuando se desarrollan las ramas y raíces, impidiendo su desplazamiento o rotura.
      • Aportando un microclima favorable que ayuda a la germinación de las semillas y a la regeneración natural.
      • Aportando estabilidad al suelo del talud y permitiendo el establecimiento de una cubierta vegetal.
      • Debido al costo más elevado en comparación con las técnicas de lechos vivos y peldaños de leña, se deberá usar cuando sea necesario obtener una estabilización superficial inmediata.
      • De aplicación óptima en el pie del talud.
      • Con esta técnica se consiguen estabilizar suelos de taludes con pendientes de hasta 40º, dependiendo de la distancia entre filas y la estabilidad del talud.

¿Qué es la bioingeniería del paisaje?

Consulta nuestras publicaciones sobre Bioingeniería del Paisaje.

Si quieres saber más sobre la Bioingeniería del Paisaje, consulta la web de la Asociación Española de Ingeniería del Paisaje

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *