Las plantas autóctonas en los trabajos de revegetación (parte 2)

Planta autóctona es aquella cuya especie se encuentra en el mismo territorio dónde va a ser plantada sin que ello se deba a la actuación humana. El origen es el lugar determinado, dentro de su región geográfica de distribución, de donde proviene el material genético de reproducción usado en la obtención de las plantas en los viveros. Es importante conocer el origen ya que una misma especie, según sea su origen, puede presentar diferencias genéticas y ecológicas de gran trascendencia para su adaptación al lugar de plantación, así como para evitar una posible contaminación genética en la población natural.

Formas de presentación

Las plantas pueden ser suministradas a raíz desnuda, en envase o en contenedor.

Plantas a raíz desnuda

Ventaja

• Menor coste de producción y transporte.

Inconvenientes

• Pierden una parte de las raíces en el arranque.
• Sufren más en la plantación que cuando se suministra en envase.
• Son más exigentes en cuanto a las condiciones de humedad del suelo.
• Sólo algunas especies admiten esta forma de presentación.
• Época limitada de plantación (en invierno, a savia parada).

Técnicas de cultivo

Las plantas producidas a raíz desnuda deben haber recibido al menos uno o dos repicados, según su edad.

¿Qué es el repicado?

Consiste en la poda de las raíces primarias, induciendo así el crecimiento de las secundarias. De esta forma se obtiene una mayor densidad y mejor estructura de las raíces. Además la planta repicada sufre cortes de menor tamaño en su arranque y tiene mayor cantidad de raíces absorbentes.

Plantas en envase o en contenedor

Ventajas

• La planta sufre menos en la plantación, ya que el conjunto de las raíces se mantiene íntegro.
• Mayor facilidad de plantación, ya que el propio sistema de raíces mantiene la forma del cepellón cuando éste se extrae del envase.
• Mayor adaptación a condiciones adversas de plantación.
• Mayor porcentaje de arraigo.
• Se pueden suministrar en envase todas las especies y durante una gran parte del año.
• La planta tiene menos riesgo de desecación durante el transporte.

Inconvenientes

• Mayor coste de producción y transporte.
• Las raíces pueden espiralizarse si el envase no es correcto.

¿Qué características deben tener los envases?

Las plantas para revegetación cultivadas en envase mantienen íntegro el sistema radical y la tierra que la rodea durante todo el proceso de cultivo, trasporte y plantación.

Una planta cultivada en envase deberá haber sido cultivada en éste el tiempo suficiente para que las nuevas raíces se desarrollen, de tal manera que la masa de raíces mantenga la forma y se aguante compactamente cuando se extraiga.

Tipos de envases

Las características a tener en cuenta de los envases a utilizar son las siguientes:

  • Altura.
  • Sección.
  • Volumen.
  • Tipo y forma.
  • Tipo de material.
  • Permeabilidad a las raíces.
  • Facilidad de manipulación.
  • Facilidad de extracción.
  • Posibilidad de reutilización.
  • Posibilidad de mecanización.
  • Sistemas antiespiralizantes de direccionamiento de las raíces.
  • Sistemas de autorepicado.

Sistemas antiespiralizantes

La espiralización es el enrollamiento de las raíces en los bordes del envase, principalmente en su base. Es un defecto especialmente grave en árboles con raíz pivotante. En otras especies, o bien no se produce espiralización, o ésta no afecta su supervivencia postplantación.

Si se produce la espiralización, las raíces pueden llegar a estrangularse a ellas mismas, siendo el crecimiento de la planta defectuoso y pudiendo incluso producir su muerte al cabo de algunos años.

Para evitar esta situación indeseable los envases deben tener un sistema antiespiralizante:

• Interior de las paredes no liso, para que las raíces no giren al reseguirlas.
• Sección preferiblemente no circular.

Sistemas de autorrepicado

En las plantas en envase, para detener el crecimiento de las raíces primarias y favorecer el desarrollo de las secundarias, debe utilizarse un sistema simple como el autorrepicado que consiste en situar el envase separado unos centímetros del suelo, de forma que circule libremente el aire entre ellos. De esta manera se consigue además que las raíces no penetren en el suelo.

¿Qué tipos de envases o contenedores hay?

Envases que no se incorporan al suelo al plantar:

• Bolsas.
• Contenedores individuales.
• Contenedores en bloque (bandejas alveoladas).
• Contenedores en libro o en parejas.

Envases que se incorporan al suelo al plantar:

• Envases biodegradables.

Información extraída de: LAS PLANTAS AUTÓCTONAS EN LOS TRABAJOS DE REVEGETACIÓN: Manual práctico para su suministro y recepción. Basada en la Norma Tecnológica de Jardinería y Paisajismo NTJ 07V: 1997 Plantas Autóctonas para Revegetación. Edita: Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Cataluña.

 

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