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La calidad de los árboles y las palmeras: Injertos, repicado y refaldado

Como calidad de planta se entiende el conjunto de características de la planta que permiten su óptima implantación con la máxima esperanza de supervivencia y desarrollo. Además de la planta propiamente dicha se incluye en el concepto de calidad el substrato y el contenedor utilizados.

Puedes ampliar la información consultando la entrada: La calidad de los árboles y las palmeras en las obras de jardinería.

Los injertos

Los injertos son uniones entre una yema o una rama de un árbol (denominado injerto) y el tronco el tronco de otro (denominado portainjerto), de forma que se produzca la unión permanente de dos tejidos vivos. De ésta forma se aprovechan las ventajas del portainjerto con la apariencia del injerto.

Por lo general, se injertan aquellas especies que presentan dificultad para su reproducción a partir de semilla.

Los árboles pueden ser injertados arriba o abajo, justo por encima del cuello de la raíz. Se injerta arriba (injerto de copa o de pie alto) normalmente para obtener formas globosas o péndulas, cultivares poco vigorosos o que presenten dificultades en formar un tronco recto.

El repicado

Consiste en recortar las raíces de un árbol o de una palmera cultivados en el campo para estimular el aumento de la densidad de las raíces dentro de su futuro cepellón. Las raíces deberán estar perfectamente cortadas, con cortes limpios, sin desgarros, para evitar pudriciones.

En las palmeras, como regla general, es mejor cortar raíces si se prevé que éstas acabarán pudriéndose.

Es mejor que se haya repicado con mayor frecuencia que menos veces y con grandes cortes. El repicado puede realizarse cortando raíces sin mover la planta o bien trasplantándola a otro lugar, por lo que a veces se llama simplemente trasplante.

El refaldado

Consiste en cortar las ramas bajas para subir la altura de copa y favorecer el crecimiento de las ramas más altas.

La eliminación de las ramas debe haberse realizado de forma progresiva sin superar, en ningún caso, el tercio inferior del árbol. El refaldado deberá continuar
después de la plantación.

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