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Guía de buenas prácticas para los sistemas de vermicompostaje

El concepto compostaje significa que la materia orgánica biodegradable ha sido transformada y estabilizada bajo condiciones controladas predominantemente aeróbicas y también termófilas. El producto final resultante es un producto higienizado y estabilizado, similar a las sustancias húmicas del suelo, y que puede ser incorporado al suelo y usado como enmienda orgánica o como componente de las tierras y sustratos de cultivo.

El vermicompostaje o compostaje con lombrices epigeas es un proceso basado en la descomposición natural (biooxidación, degradación y estabilización) de la materia orgánica biodegradable por la acción combinada de lombrices epigeas y microorganismos (hongos, bacterias, actinomicetos, levaduras, etc., todos mesófilos), mediante el cual se obtiene un producto llamado vermicompost, lumbricompost o humus de lombriz.

Esta biotransformación aprovecha la actividad de ciertas especies de lombrices, que aceleran la descomposición de la materia orgánica, ya sea de forma directa (alimentación detritívoros y desplazamiento a través de galerías) o indirecta (estímulo de la actividad microbiana). Por otra parte, mejoran la estructura del producto final, al provocar la ruptura de los materiales orgánicos, reduciendo su tamaño de partículas y favoreciendo la formación de agregados estables. Además, la actividad de estos detritívoros aumenta el contenido de nutrientes, convirtiéndolos a través de la actividad microbiana, en formas solubles y asimilables por los cultivos. Asimismo, mediante este proceso se favorece la producción de sustancias que pueden actuar con acción fitohormonal sobre las plantas.

Finalmente, el sistema de vermicultura posibilita la explotación de las lombrices para su uso como cebo y como fuente proteica para consumo animal.

El vermicompost se considera un producto excelente para su aplicación en el programa de fertilización de la producción agrícola ecológica, y muy especialmente en la horticultura y también en la jardinería ecológica. El vermicompostaje es una tecnología limpia, sin impacto ambiental y con unos costes de inversión, energéticos y de mantenimiento moderadamente bajos. Para ello, y sobre todo a escala industrial, se deberá realizar una correcta selección de las materias primas y un correcto almacenaje y gestión de los residuos orgánicos en las primeras fases del vermicompostaje.

La normativa que regula la producción agroalimentaria ecológica es el Reglamento(CE) 834/2007, sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, así como el Reglamento (CE) 889/2008, que establece las disposiciones de aplicación de estas normas. Esta regulación, por tanto, es válida en todos los países de la Comunidad Europea. De esta forma cualquier empresa de la Unión Europea que produzca, elabore, envase o importe productos con las indicaciones de agricultura ecológica, biológica u orgánica deberá cumplir esta normativa legal y estar certificada por un organismo de control autorizado.

NTJ17V VERMICOMPOSTAJE

Adquiere la NTJ 17V Vermicompostaje

Esta NTJ 17V  es una guía de buenas prácticas para los sistemas de vermicompostaje. Especifica los requerimientos mínimos que son necesarios seguir en el proceso de vermicompostaje para garantizar la calidad del producto final de aplicación en los sectores de los espacios verdes, la jardinería, el viverismo, los huertos y la producción ecológica.

El objetivo de las especificaciones aquí referidas es la buena gestión de estos sistemas para crear el ambiente más idóneo y natural, para favorecer el buen desarrollo de las lombrices y para garantizar la calidad y la contaminación mínima del vermicompost por patógenos de plantas, animales (incluidos los patógenos de humanos) o por propágulos de malas hierbas.

Esta Norma Tecnológica es aplicable en primer lugar al vermicompostaje a escala industrial y para su comercialización; pero también es aplicable al vermicompostaje a escala media y pequeña, como por ejemplo el comunitario y el doméstico, con vermicompostadores o pequeñas literas de lombrices y para un autoconsumo.

No es forzosamente válida para el vermicompostaje de residuos orgánicos biodegradables que no tengan como principal objetivo la aplicación a los sectores de los espacios verdes, la jardinería, el viverismo, los huertos y la producción ecológica.

Finalidad

La NTJ 17V tiene como finalidades fomentar la buena gestión de los sistemas de vermicompostaje y estandarizar la calidad y facilitar y promover el uso y la certificación del vermicompost en los sectores de los espacios verdes, la jardinería, el viverismo, los huertos y la producción ecológica.

Asimismo, estas especificaciones ayudarán a las entidades de certificación de productos a poder certificar el vermicompost en el cual el tipo de procesamiento determina las posibles carencias que se pueden encontrar en el producto final, y por tanto dando las indicaciones pertinentes necesarias para su correcta gestión y control.

La función principal del vermicompostaje es la de transformar unos residuos orgánicos biodegradables en un recurso muy preciado agronómicamente, que llamamos vermicompost, y que se caracteriza por: una mayor estabilidad de su materia orgánica, un nivel alto de materia orgánica total humificada (ácidos húmicos y ácidos fúlvicos), un alto contenido en flora microbiana y en colonias bacterianas, la conservación de una buena parte de los nutrientes presentes en los residuos orgánicos y un nivel adecuado de higienización del producto.

El uso de materiales no adecuadamente vermicompostados, los cuales pueden presentar problemas de poca estabilidad de la MO, presencia de patógenos o de semillas de malas hierbas, puede tener unos efectos negativos en los medios receptores y en particular en los suelos, las tierras de jardinería y horticultura y los sustratos de cultivo, así como en las plantas que se desarrollen.

Adquiere la NTJ 17V Vermicompostaje en castellano y catalán.

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