Funciones y beneficios de los huertos urbanos

Por definición, un huerto urbano es una porción de tierra disponible para la producción de plantas hortícolas destinadas al consumo humano, estrechamente vinculado a los aglomerados urbanos donde cada vez se hace más difícil disponer de terreno para cultivar, pero sobre todo es un espacio con un fuerte componente social que deberá funcionar como elemento vertebrador de la integración social en un contexto urbano donde se quiera hacer un proyecto comunitario. A tal efecto deberá tener en cuenta la proximidad a otros equipamientos o recursos públicos a fin de resolver las carencias de tipo social o de contexto y asegurar las funciones y resultados de los objetivos sociales.

FUNCIONES Y BENEFICIOS ESPECÍFICOS

Productivos

El huerto urbano produce hortalizas para el autoconsumo mediante prácticas hortícolas sostenibles que evitan el uso de agroquímicos. La producción perseguirá los siguientes objetivos generales:

  • Asegurar un sistema viable de gestión agrario que:
    • Respete los sistemas y los ciclos naturales.
    • Preserve y mejore la calidad del suelo y el agua, y la salud de las personas, las plantas y los animales.
    • Contribuya a alcanzar un alto grado de biodiversidad.
    • Haga un uso responsable de la energía y de los recursos naturales tales como el agua, el suelo, la materia orgánica y el aire.
  • Obtener productos hortícolas frescos que respondan a la demanda de los productores.
Medioambientales

Además de su función productiva, el huerto urbano sirve para incrementar la calidad de vida de la población estableciendo una relación entre el medio urbano y el natural, y fomentando la biodiversidad y la conectividad ecológica de los hábitats que benefician el equilibrio de los ecosistemas.

Bajo la perspectiva medioambiental el huerto urbano suma otras funciones beneficiosas, ya que la mayor parte de su superficie constituye una zona permeable a la infiltración de las aguas pluviales (para más información consultar la NTJ 01K – DISEÑO Y PROYECTO DE ESPACIOS VERDES. RECOMENDACIONES DE PROYECTO DE DRENAJE: DISPOSITIVOS DE INFILTRACIÓN), contribuyendo a la disminución de las escorrentías superficiales y, a la vez, a la recarga de los acuíferos. También contribuye a la mitigación de los efectos de la denominada isla de calor, que es un fenómeno que se manifiesta en la dificultad de disipar el calor durante las horas nocturnas y se puede notar con mayor intensidad en las zonas urbanas densamente construidas debido a los elevados índices de edificación, la falta de espacios verdes, la abundancia de gases contaminantes y la generación de calor a través de los sistemas de refrigeración y combustión.

La rotación de la producción de los vegetales y la utilización de prácticas agrícolas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, proporcionan el incremento de la diversidad biológica, restituyendo la cadena trófica y fomentando la creación de hábitats donde aves, pequeños reptiles, anfibios o incluso mamíferos pueden prosperar. Es vital tener conciencia de la importancia de los insectos en los huertos, especialmente los polinizadores (como las abejas, que merecen especial atención por su vulnerabilidad ante el cambio climático), pues sin ellos la polinización y, por consiguiente, la producción de alimentos de muchas especies hortícolas no sería posible.

Un posible impacto favorable derivado de la presencia del huerto urbano podría ser la recuperación y conservación de variedades locales de plantas hortícolas, más resistentes a las condiciones edafoclimáticas locales y con frecuencia más resistentes a plagas y fitopatologías. Es también una forma de mantener viva la biodiversidad agrícola (agrodiversidad) y los recursos fitogenéticos, evitando la erosión genética o sea la pérdida de biodiversidad de las variedades vegetales hortícolas.

Paisajísticos

El huerto urbano constituye una oportunidad de formar un espacio verde de calidad, mediante un paisaje en permanente cambio, de elevada complejidad visual, con valores culturales y sociales que se manifiestan especialmente en los espacios de transición entre el tejido urbano y los sistemas naturales, en particular en los que se sitúan en zonas periurbanas ya que contienen elementos comunes a los dos sistemas, que posibilitan una gradación paisajística de calidad.

Urbanísticos

Los huertos urbanos contribuyen a la recuperación, mejora o aprovechamiento del espacio urbano, posibilitando la regeneración de espacios degradados, evitando la colonización espontánea e ilegal de espacios residuales o abandonados, algunos de los cuales son limbos urbanos marginados y de difícil solución. Un huerto urbano implica la ocupación de una parte del territorio disponible, urbanizable o no urbanizable; puede tratarse de una situación temporal o transitoria en un solar con otro régimen urbanístico, sobre todo si la titularidad es municipal, es decir, de titularidad pública en el planeamiento general municipal, por consiguiente los municipios cuentan con los mecanismos legales y técnicos para la redacción y tramitación del Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) que incluyen un ámbito para la construcción de huertos urbanos.

Sociales

Desde una perspectiva social y antropológica, pueden y deben fomentar las relaciones sociales entre las personas, y contribuyen a la conservación de formas de conocimiento de técnicas hortícolas populares mediante el encuentro intergeneracional e intercultural.

Son importantes recursos para la ocupación de determinados colectivos o el uso educativo del espacio por escuelas, asociaciones, etc. En este sentido es de resaltar la importancia de recuperar el contacto entre los huertos y la ciudadanía, principalmente entre las generaciones más jóvenes. Esta importancia se manifiesta no solo desde una perspectiva cultural, sino también en su orientación hacia los fundamentos de la ecología y del medioambiente, lo que convierte al huerto urbano en un espacio de producción y aprendizaje continuos, y una oportunidad para la promoción entre la ciudadanía de la relación con la naturaleza, los ciclos biológicos y estacionales, etc., constituyendo de este modo un mecanismo fundamental en la educación y cohesión social.

Asimismo, el huerto urbano proporciona una forma de recuperar la tradición hortícola profundamente arraigada en nuestra cultura humana y universal, promoviendo las buenas prácticas de la agricultura tradicional y ecológica basadas en criterios de sostenibilidad ambiental.

De este modo los huertos urbanos pueden ser una oportunidad para:

  • La ocupación de varios colectivos tales como los jubilados o las personas en situación de desempleo o en situación de riesgo de exclusión social;
  • El trabajo terapéutico con discapacitados psíquicos o físicos, como herramienta para su integración social;
  • La labor didáctica y educativa de escuelas e instituciones.

El huerto urbano también produce efectos beneficiosos para sus usuarios, tanto físicos como psíquicos, a través de la actividad física que conlleva el trabajo de la tierra, el manejo de los utensilios, la plantación, el cuidado de las hortalizas, el seguimiento del crecimiento de las plantas y los esfuerzos por mantenerlas regadas y sanas.

La producción de hortalizas revierte también en hábitos alimentarios sanos, a través del consumo de productos frescos producidos sin el uso de sustancias químicas perjudiciales para la salud, y al mismo tiempo invita a compartir la satisfacción de haberlos producido con dedicación y esfuerzo.

NTJ01H Diseño y Proyecto de huertos urbanos

En febrero de 2016 publicamos, bajo la dirección técnica de Nuno Almeida, la NTJ01H aplicable al diseño y proyecto de huertos urbanos, tanto si se trata de huertos de ámbito municipal o supramunicipal de titularidad pública, como si son de ámbito público o comunitario. La NTJ01H es particularmente aplicable a los huertos urbanos de uso público que nacen como necesidad de recuperación y reordenación de huertos existentes o con el afán de rehabilitación de zonas degradadas y el propósito de devolverlas a la ciudadanía para su uso social y lúdico.

Las especificaciones de esta Norma Tecnológica de Jardinería, se basan en la normativa legal existente para huertos urbanos y, además, se describen detalles técnicos y recomendaciones de ayuda para el diseño y proyecto de los huertos urbanos. El cumplimiento de esta NTJ no exime del cumplimiento de la normativa técnica, ordenanzas o legislación legal vigente en materia de huertos urbanos.

Finalidad

La norma define la información mínima exigible en función del tipo de proyecto. Los objetivos de la NTJ 01H son:

  • Definir los criterios generales que ayuden en el diseño y proyecto de huertos urbanos.
  • Asistir y orientar a los responsables técnicos del diseño de huertos urbanos desde el punto de vista de la parcela y del espacio.
  • Asistir y orientar a los responsables técnicos del proyecto desde el punto de vista social, de la salud, comunitario, etc. a fin de dotarlo de un fuerte componente de trabajo transversal y participativo.
  • Prever los mínimos exigibles de documentación y contenidos de proyecto e implantación de los huertos urbanos.
  • Fijar la terminología relativa a los huertos urbanos.
  • Fomentar la calidad, sanidad y seguridad de los huertos urbanos.
  • Determinar aspectos que contribuyan a la mejora ambiental y de sostenibilidad de los huertos urbanos.
  • Servir de normativa técnica o código de buenas prácticas para el diseño y mantenimiento de los huertos urbanos.

Más información:

NTJ01H Diseño y Proyecto de Huertos urbanos (castellano).

NTJ01H Disseny i Projecte d’Horts urbans (català).

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